CRIANZA EN BARRICA

La crianza del vino en barrica supone un periodo de permanencia en su interior, variable en función de la categoría del mismo y que va definiendo su carácter, aportando cuerpo y potencial de envejecimiento.

En SANTALBA la permanencia oscila entre 14 y 30 meses, con trasiegas manuales y tradicionales por gravedad de barrica a barrica cada 6 meses. Nuestro parque de barricas, renovado periódicamente, cuenta con robles de diferentes orígenes (francés, americano y europeo) con varias intensidades de tostado, que permiten aportar a cada vino diferentes matices.

El control de la temperatura y de la humedad del interior de las salas de barricas es muy importante para mantener constantes las mejores condiciones de envejecimiento. Para conseguirlo, en Bodegas SANTALBA se diseñaron las salas bajo tierra, dotándolas además de sistemas de ventilación que permiten controlar las variables de la crianza del vino en el interior de las barricas de la mejor forma posible.

El trasiego consiste en mover el vino contenido en una barrica hacia otra barrica vacía, con la precaución de separar el vino limpio de los sedimentos acumulados en la parte inferior de la misma. Esto mejora la calidad y evolución del vino, disminuye la posibilidad de contaminación por microorganismos, ajusta parámetros enológicos y consigue una aireación previa a la continuación del proceso de crianza.